

Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorifícado en el Hijo. Juan 14,13
Divino Niño Jesús que bendices y proteges las casas donde está expuesta y es honrada tu Sagrada Imagen: Te elegimos hoy y para siempre por Señor y Dueño de nuestra casa, y te pedimos que te dignes demostrar en ella tu poderoso auxilio, preservándola de las enfermedades, del fuego, del rayo, de las inundaciones, de los terremotos, de los ladrones, de las discordias, y de los peligros de la guerra. Bendice y protege a las personas que aquí habitan y concédeles la paz, una gran fe, verdadero amor a Dios y al prójimo, paciencia en las penas, esperanza en la vida eterna, facilidades de trabajo, empleo y estudio, y la gracia de evitar los malos ejemplos, el vicio, el pecado, la condenación eterna y todas las demás desgracias y accidentes. Amén.
UN MINUTO CON EL DIVINO NIÑO JESÚS
¡Bendíceme Divino Niño Jesús! Y ruega por mi sin cesar. Aleja de mí el pecado hoy y en todo momento. Si tropiezo, tiende tú mano hacia mí. Si cien veces caigo, cien veces levántame. Si yo te olvido, tú no te olvides de mí. Si me dejas Divino Niño, ¿Que será de mí? En los peligros del mundo, asísteme. Quiero siempre vivir y morir bajo tu mano. Quiero que mi vida te haga sonreír. M'rame con compasión, ¡No me dejes Jesoes mío! Y, al final, rec'beme y llévame junto a Ti. Divino Niño Jesús, Que tu bendición nos acompañe siempre. Amén.
ORACIÓN AL DIVINO NIÑO JESÚS
Divino Niño Jesús Dios de mi corazón y modelo de mi conducta, estate siempre conmigo para separarme del mal y hacerme semejante a Tí, haciendo que crezca en sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres. ¡Oh dulce y pequeño Niño Jesús, yo te amaré siempre con todo mi corazón! Divino Niño Jesús, Bendícenos Divino Niño Jesús, Escúchanos Divino Niño Jesús, Óyenos. Amén.
Oh Jesoes por los méritos de tu infancia haz que seamos cristianos con amor .
Suplicas para tiempos dif'ciles.
Tengo mil difícultades: ayúdame. De los enemigos del alma: sálvame. En los desaciertos: ilumíname. En mis dudas y penas: confórtame. En mis soledades: acompáñame. En mis enfermedades: fortaléceme. Cuando me desprecien: anímame. En las tentaciones: defiéndeme. En las horas difíciles: consuélame. Con tu corazón paternal: ámame. Con tu inmenso poder: protégeme. Y en tus brazos al expirar: recíbeme.
AMEN.
MI BUEN NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO
Postrado ante tus pies, humildemente, Vengo a pedirte dulce Jesús mío, Poderte repetir constantemente: Mi buen Niño Jesús, en ti confío. Si la confianza es prueba de ternura, Esta prueba de amor darte yo ansío, Aun cuando este sumido en amargura, Mi buen Niño Jesús, en ti confío. En las horas más tristes de mi vida, Cuando todos me dejen, ¡Oh Dios mío!, Y el alma este por penas combatida, Mi buen Niño Jesús, en ti confío. Aunque sienta venir la desconfianza, Y aunque todos me miren con desv'o, No será confundida mi esperanza: Mi buen Niño Jesús, en ti confío. Si contraje contigo santa alianza Y te di todo mi amor y mi albedrío, ¿Cómo ha de ser frustrada mi esperanza? Mi buen Niño Jesús, en ti confío. Y siento una confianza de tal suerte, Que sin temor a nada Jesús mío, Espero repetir hasta la muerte: Mi buen Niño Jesús, en ti confío.
ORACIÓN AL DIVINO NIÑO JESÚS
Divino Niño Jesús Dios de mi corazón y modelo de mi conducta, estate siempre conmigo para separarme del mal y hacerme semejante a Ti, haciendo que crezca en sabidur'a y gracia delante de Dios y de los hombres. ¡Oh dulce y pequeño Niño Jesús, yo te amaré siempre con todo mi corazón! Divino Niño Jesús, Bendícenos Divino Niño Jesús, Escúchanos Divino Niño Jesús, Óyenos
Como un niño
Gracias por este sencillo gesto de tu llamada providente. Esta plenitud que yo siento al abrigo de tu mano. Mis labios son dulce signo de tu amada presencia, y mi mirada amable, caricia de amor cercano. No quiero riquezas, saberes y placeres que embotan mi serena confianza en tu misericordia. Me siento satisfecho con la infinita bondad de tus dones. Me sobra con tu gracia y tu amistad, me hacen disfrutar cada momento, y mi máxima alegría es compartir lo que ya es nuestro. Como un hijo en brazos de su padre, con mi mejilla en tu rostro amable. Mantén firme mi espera, sostenme en mi alegría cierta.
Amen.